El alto tribunal considera que se produjo una negligencia informativa.

El Tribunal Superior ha vuelto a desestimar un recurso de apelación interpuesto por la representación procesal de BPA y a dar la razón a uno de los clientes que firmó un contrato de compraventa de acciones preferentes con esta entidad bancaria. El conflicto derivado del acuerdo contractual ya se había resuelto favorablemente al cliente en primera instancia y en aquella ocasión el Tribunal de Alcaldes condenaba la entidad bancaria a restituir la cantidad de 50.000 euros que el cliente había invertido más los intereses. El banco recorrió esta decisión pero su petición ha sido desestimada, tal como reflejaba una sentencia del pasado 30 de octubre hecha pública justo ayer.

Mismos argumentos
Tal como recordaron desde la plataforma de afectados de BPA, este no se trata del primer caso sobre las preferentes que se ha ganado. Se suma a muchos otros en que la justicia ha reconocido el error de la entidad bancaria y la ha condenado a devolver al cliente el dinero invertido. En la nueva sentencia, el tribunal argumenta un golpe más que desde BPA no se informó el cliente del riesgo real –muy elevado y complejo– que representaba la compra de acciones preferentes.

Fuentes de la plataforma explicaron que en estos casos es el banco quien tiene la carga de la prueba y quien tiene que demostrar que ha informado debidamente el cliente que ha firmado el contrato. De todas maneras, la entidad bancaria todavía nunca ha llegado a probarlo y la jurisprudencia está diciendo que por mucho que el cliente dispusiera de dinero y se dedicara a hacer inversiones estos elementos no presuponen que tenía conocimientos económicos para ser consciente del alcance del contrato que estaba firmante. Y, de hecho, el perfil mayoritario de los clientes que compraron acciones preferentes a BPA coincide con el de un minorista, conservador, ahorrativo, sin estudios superiores y con ninguna inversión previa.

A pesar de que se están ganando la mayoría de los pleitos, las resoluciones todavía están pendientes de ejecución, pero desde la plataforma confían que este mismo año empiecen a cobrarse el dinero retenido hasta ahora.