Aunque no hay un patrón único, el contribuyente que simula un cambio de domicilio fiscal para eludir el pago de impuestos en Catalunya suelen ser del mundo del espectáculo, del deporte o tenedores de un gran patrimonio y que no realizan una actividad laboral diaria. “En ocasiones cuando les investigamos les cuesta recordar cuál es su domicilio fiscal declarado tanto si es en otra comunidad como en el extranjero porque sencillamente no viven allí”, explican fuentes de la Agencia Tributaria española AEAT. “A veces cuando el inspector de Hacienda pregunta al portero de la finca en el que dice vivir el contribuyente, este no les conoce o no les ha visto nunca”, añaden.

Es parte del trabajo de análisis que lleva a cabo la agencia tributaria estatal AEAT para perseguir la simulación de residencias fiscales con las que evadir impuestos. La AEAT mantiene una buena relación con la Agència Tributària de Catalunya (ATC) y tanto analizan los casos que ellos les presentan como les facilitan información sobre los que descubren ellos derivados de la labor inspectora.

Solo el año pasado se llevaron a cabo 111 requerimientos de información por parte de la ATC

La Agència Tributària de Catalunya liquidó 73 actas de infracción por deslocalizaciones ficticias entre el 2015 y el 2019, con las que recuperó 54,8 millones de euros correspondientes al impuesto de patrimonio y al de sucesiones y donaciones, ya que son los que tienen cedidos los gobiernos autonómicos. En paralelo, la AEAT española realizó las correspondientes inspecciones del impuesto sobre la renta y de Patrimonio, trasladando el resultado en Patrimonio a la ATC para su liquidación.

El cambio de residencia fiscal de un contribuyente con alto patrimonio es un primer elemento que se utiliza para recabar información sobre si ese traslado es real o simulado, explican desde la AEAT. En el caso de Hacienda catalana el proceso es similar ya que el equipo que vigila los traslados ficticios de domicilio analiza de oficio todos los cambios que se comunican. Por eso, solo el año pasado se llevaron a cabo 111 requerimientos de información por parte de la ATC.

Según la Hacienda española, las deslocalizaciones fraudulentas dentro de las comunidades autónomas españolas son en busca de tipos más bajos de renta o de patrimonio y no necesariamente son todas a Madrid. En ocasiones son también a los territorios forales (Navarra y País Vasco) pero también a otras comunidades con presión fiscal baja.

Según el último informe Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral que elabora cada año el REAF Asesores Fiscales-Consejo General de Economistas de España, a partir de unos ingresos por rendimientos de trabajo de más de 110.000 euros al año, la Comunidad de Madrid es la que presenta los tipos de IRPF más bajos de toda España. Fuentes de la AEAT explican, no obstante, que el perfil tipo del que simula un traslado de domicilio no suele ser el de un contribuyente con nómina, ya que es más fácil hacer el seguimiento. En el impuesto de patrimonio Madrid es la única comunidad que lo ha eliminado de facto al tenerlo bonificado al 100%.

Por eso señalan desde la Agencia Tributaria que lo que sí que se da son cambios de domicilio reales de contribuyentes. Precisamente ese dumping fiscal estuvo ayer sobre la mesa en la reunión que mantuvieron el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y el presidente de la Comunitat Valenciana, Ximo Puig. Los dos mostraron su “sintonía en el lucha contra el dumping fiscal en la Unión Europea y en el Estado español y para impedir la competencia desleal de aquellos territorios que rebajan la tributación de las grandes fortunas con tal de captarlas”, según un comunicado del Govern.

La labor inspectora de las agencias tributarias catalana y española es definida como “activa” por parte de uno de los principales despachos de asesores fiscales de la comunidad. “La Agència Tributària de Catalunya mira traslados a otra comunidades autónomas mientras la española traslados al extranjero”, señalan fuentes del citado despacho de asesores. Las mismas fuentes añaden que también se ha incrementado “las comprobaciones de patrimonio y de mantenimiento de los beneficios de empresas familiares tras una donación o fallecimiento”.

La labor de inspección no es sencilla porque Hacienda debe averiguar dónde vivió el contribuyente varios años atrás. Los inspectores analizan desde recibos de consumo energético, movimientos de tarjetas o matrículas escolares o del gimnasio.

Fuente: La Vanguardia

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *