Varapalo a la banca por la comercialización de las tarjetas revolving en España. El Tribunal Supremo calificó este miércoles de “usurario” los altos tipos de interés que se cobran por la utilización de este tipo de tarjetas, que ofrecen modalidad de pago aplazado, y suponen para los clientes intereses muy superiores a los del mercado.

La sentencia conocida este miércoles corresponde a un caso de Wizink, que alcanzó un tipo de interés del 27,24%. El Alto Tribunal entiende que ese tipo de interés aplicado “es muy alto” “desproporcionado” y “supera en gran medida el índice tomado como referencia”.

Sentencia

La sentencia crea jurisprudencia y abre las puertas a acudir a los tribunales

Según los datos del Banco de España, la banca tiene préstamos vinculados a tarjetas de crédito, incluidas las revolving , por valor de 13.620 millones de euros. Actualmente, su tipo de interés medio es del 19,67%. Otro tipo de problemas que generan este tipo de tarjetas bancarias es la modalidad de pago, que alargan eternamente sus reembolsos y generan intereses durante bastantes años.

La clave de este fallo es que sienta jurisprudencia y puede hacer cambiar la política comercial de las entidades financieras en este segmento de créditos personales al consumo con los que se cobra tipos de interés altísimos bajo el argumento de que existe un alto riesgo de no devolver el dinero solicitado o de que son créditos personales que incrementan las tasas de morosidad de los propios bancos.

La clienta afectada “pidió la nulidad de la operación de crédito por su carácter usurario, basándose en la Ley de Represión de la Usura de 1908”. Finalmente, se le da la razón y se desestima el recurso de casación interpuesto por Wizink.

Wizink argumenta que la sentencia reconoce que “las tarjeta de pago aplazado son un mercado diferenciado y para determinar si el tipo de interés es o no usurario ha de tomarse como referencia los precios publicados en las estadísticas oficiales del Banco de España relativas al segmento de tarjetas de crédito con pago aplazado”. Los magistrados sí admiten que hay que atenerse a ese tipo de interés, pero aun así lo consideran “abusivo”, y por lo tanto, “nulo”.

Según las estimaciones que maneja la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin) existen en España entre millón y medio y cuatro millones de afectados por el uso de estas tarjetas. El fallo abre la puerta a que se haga mayor control de transparencia. No obstante, desde la patronales del sector AEB y CECA consideran que “no se cuestiona la validez de este producto”.

Para Patricia Suárez, presidenta de Asufin, al margen de la litigiosidad, “la comercialización de estos productos debe responden a los principios de préstamos responsables, realizando una correcta evaluación de la solvencia del prestatario e informándole correctamente e incluso facilitándoles algún tipo de simulación de cuotas y amortización”.

Tras la sentencia, distintas fuentes instan al Ministerio de Economía a que modifique la orden de transparencia y protección del cliente de los servicios bancarios que tiene como objetivo mejorar la publicidad y comercialización de las tarjetas revolving .En dicha orden no se limita el tipo de interés pero sí el plazo de pago, al elevar el porcentaje mínimo de amortización al 25%, lo que restringe enormemente los intereses que se pagan por la deuda. Además, añade mejoras como la obligación de evaluar la solvencia del prestatario o informar al cliente de manera clara antes y después de la contratación.

Cambios

El Ejecutivo tramita la orden de transparencia y protección de clientes bancarios

Distintas asociaciones de consumidores han presentado algunas propuestas de mejora como la penalización a la entidad en caso de incumplir o la necesidad de aportar simulaciones para que el consumidor comprenda mejor el funcionamiento de estos préstamos.

Para Cristina González, directora jurídica de Reclama por Mí, si la gente opta por acudir a los tribunales hay que tener en cuenta el tipo de interés vigente en la fecha de contratación y “partiendo además de un juicio de valor que entiende que un 20% es ya muy elevado”. “Esto deja la puerta abierta a que los tribunales sigan declarando usurarios aquellos tipos de interés que superen el 20%”, añade.

El presidente de Adicae, Manuel Pardos, defiende que “el Supremo se pone del lado de los consumidores”. Argumenta que “las tarjetas revolving suponen una trampa para el consumidor, puesto que son productos claramente abusivos no sólo por los desproporcionados intereses (que llegan al 30% TAE), sino por las imposibles formas de amortización de la deuda. Además, existe una gran falta de transparencia en su comercialización”.

 

Fuente: La Vanguardia

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *