El juzgado de Primera Instancia número 12 de Zaragoza, juzgado de cláusulas suelo en la capital aragonesa, en sentencia hecha pública el pasado 26 de marzo aplica los criterios expuestos recientemente por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).

De esta forma, declara la nulidad de la cláusula suelo y del contrato de novación, documento en el que se rebajaba la cláusula suelo en los que se incluía una cláusula de renuncia del cliente a reclamar frente a la entidad.

El fallo es recurrible ante la Audiencia Provincial de Zaragoza, órgano que interpuso hace ya algún tiempo una cuestión prejudicial, resuelta por el TJUE en el auto de 3 de marzo, pero que aún mantiene los asuntos de novaciones en suspenso.

Este caso ha sido defendido por la letrada Sara Benedí, del despacho SBA Servicios Jurídicos. Para esta jurista, se abre así la posibilidad de reclamar a todos los consumidores que firmaron contratos de novación pese a que exista cláusula de renuncia a ejercitar reclamación frente a la entidad.

Esta abogada recuerda a Confilegal que de cara a esas posibles reclamaciones debe analizarse cada préstamo hipotecario y cada acuerdo de novación para ver la viabilidad de una posible demanda judicial. “Se trata de que ese contrato cumpla con los controles de control y transparencia que señala el TJUE”.

La importancia de esta sentencia hecha pública antes de Semana Santa radica en que es la primera tras el reciente auto del TJUE que resuelve la cuestión prejudicial planteada directamente por la Audiencia Provincial de Zaragoza sobre la nulidad o no de los contratos de novación (conocidos como acuerdos trampa o de rebaja) de las cláusulas suelo.

Hay que recordar que la Audiencia Provincial de Zaragoza fue pionera en España en declarar la nulidad de este tipo de contratos, pero todo dio un giro con la sentencia del Tribunal Supremo de 11 de abril de 2018 cuando el alto tribunal consideró que estábamos ante transacciones perfectamente válidas.

Este nuevo enfoque del Tribunal Supremo ocasionó un aluvión de cuestiones prejudiciales, entre ellas la que planteó la Audiencia Provincial de Zaragoza al TJUE sobre un caso frente a Ibercaja en el que se analizaba si el documento firmado como contrato de novación era válido, así como la renuncia a reclamar que el mismo contenía.

Desde ese momento, la Audiencia Provincial paralizó todos los procedimientos hasta que tuvieran resolución del TJUE que resolviera la cuestión, en el juzgado de Primera Instancia 12 (especializado en la materia) ocurrió lo mismo.

Resuelta la cuestión prejudicial 

El 3 de marzo de 2021 mediante auto el TJUE resolvió esta cuestión estableciendo que no hay negociación individual en la novación de los contratos hipotecarios con cláusulas suelo rebajadas y renuncia a acciones futuras, si el consumidor no pudo influir en el contenido de la nueva cláusula.

Además, advierte el Alto Tribunal Europeo que en tal circunstancia no se cumplen las exigencias de transparencia de la Directiva 93/13 si el consumidor no está en condiciones de comprender todas las consecuencias jurídicas y económicas determinantes que para él se derivan de la celebración de ese contrato de novación.

Esta abogada señala que esta es la tesis que acoge en esta sentencia judicial el juzgado de cláusulas suelo de Zaragoza estimando en su integridad la demanda del consumidor frente a Ibercaja.

En la sentencia se señala que en el momento en el que la cláusula suelo inicial es nula, y el banco así lo reconoce, lo que pretende el banco con el contrato de novación no es una transacción sino intentar validar una cláusula que es nula sin contraprestación.

La sentencia del juzgado de Primera Instancia número 12 declara “la nulidad de la totalidad del contrato privado” firmado en agosto de 2015 “dado que el documento no cumple con todos los requisitos que la reciente jurisprudencia del TJUE exige a los efectos de ser calificado como transacción entre las partes”, ya que no existió “contraprestación entre las partes que pueda conllevar una transacción” ni tampoco el documento cumple “las exigencias de transparencia e inclusión” de la nueva jurisprudencia.

La resolución, que mantiene “la vigencia del contrato sin la aplicación de los límites de suelo del 3,704%”, impone las costas del pleito a Ibercaja, que deberá “restituir las cantidades correspondientes a los intereses percibidos en exceso desde el momento de pago hasta la fecha de sentencia como consecuencia de la aplicación de la cláusula declarada nula más sus respectivos intereses”.

“De forma determinante establece la nulidad de la cláusula suelo inserta en el préstamo hipotecario así como la nulidad del contrato de novación en base a que “el documento privado no cumple con todos los requisitos que la reciente jurisprudencia del TJUE exige a los efectos de ser calificado como transacción entre las partes, sin que exista contraprestación entre las partes que pueda conllevar una transparencia e inclusión” .

Sara Benedí explica que se trataba de un procedimiento en el que se reclamaba la nulidad del préstamo suelo del procedimiento hipotecario inicial y del contrato de novación. “Ibercaja se allanó a la nulidad de la cláusula suelo del préstamo y a la devolución de las cantidades desde la firma del préstamo hasta suscribir ese acuerdo de novación”.

De esta forma, esta entidad bancaria seguía las tesis del Tribunal Supremo en materia de acuerdos de novación, de abril del 2018. Se mantenía la validez del acuerdo de novación, excepto de la cláusula de renuncia y que no correspondía la devolución de las cantidades. “En el momento que se firmaba la cláusula era válida y se podía aplicar al resto de la vida del préstamo”.

En audiencia previa, quedó vista para sentencia porque ninguna de las partes propuso ninguna prueba a practicar salvo la documental. “La jueza en su fallo, sigue el auto del 3 de marzo que resuelve la cuestión prejudicial planteada por la Audiencia Provincial de Zaragoza, la cláusula suelo es nula tanto del préstamo hipotecario como del contrato de novación”.

Condena en costas

Por eso, “la devolución de las cantidades no es hasta la firma del contrato de novación sino que hasta fecha de sentencia. Ahora la cantidad se incrementa a devolver al declarar la nulidad del contrato de novación y aumenta a 11.000 euros más los intereses y costas”.

Este fallo abre la incógnita de qué va a pasar en el futuro a nivel de este tipo de resoluciones. “No sabemos si el pronunciamiento se va a mantener en este juzgado especializado de Zaragoza y si la Audiencia Provincial resolverá en esa línea. Esta Audiencia sigue con los procedimientos suspendidos”.

Sobre la posición del Tribunal Supremo en este tipo de asuntos, Benedí cree que “su postura ha evolucionado en 180 grados. Primero dijo que eran transacciones, pero tras el tirón de orejas del TJUE reculó y habló de la nulidad hasta el contrato de novación y luego es válida y ahora es posible que cambie de criterio”.

A su juicio, “lo práctico es que se estableciera un criterio común para evitar la inseguridad jurídica que ahora existe. Ahora mismo hay diferentes criterios diferentes, en Zaragoza se han paralizado los asuntos. Otras, la Audiencia Provincial de Barcelona, la sección quince, han planteado y aplicado el criterio del Supremo. Y otras como Badajoz los han sido resolviendo señalando que eran nulos”.

 

Fuente: https://confilegal.com/

 

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